Malagueños insoportables
Lo que más odio de la Semana Santa (aparte de que sacan a los "santos" en procesión) es la gente que bebe y no controla y piensa que son graciosos cuando lo que son es una manada de imbéciles y gilipollas.
Os cuento por qué estas palabras tan duras salen de mi boca; resulta que estaba con mis amigas en el centro de Málaga (Plaza de la Merced) de botellón y había un grupo de tíos cerca nuestra, eran de estos tíos que por donde van tienen que ir llamando la atención y no saben cómo.
Resulta que estábamos allí tranquilamente bebiendo cuándo uno de ellos se acercó (más borracho que una cuba) y empezó a decir las típicas tonterías que dice un tío borracho y encima malagueño xD. Yo lo calificaría como un "joni" (en Granada) o merdellón (en Málaga).
Total que el tío empieza a dar por culo y le dice una de mis amigas:
- Oye por qué no te vas un ratito para otro sitio que aquí ya estás molestando
- ¿Quién yo?, yo no molesto ni a mis padres ¿cómo te voy a molestar a ti "siquilla"?.
Mi amiga ya lo dejó por imposible y seguimos hablando de nuestras cosas sin hacerle caso, aunque se metía en cada una de las conversaciones que teníamos.
Luego al tío le dio por tirarme del pelo cuando me daba la vuelta, yo me hacía la tonta hasta que no puede más, me dí la vuelta y le dije:
- ¿Por qué no te metes las manos en...?
- Es que prefiero que me las metas tú.
Buff eso ya me tocó la moral, mis amigas veían como el odio se reflejaba en mis ojos e intentaron calmarme pero ya era demasiado tarde. La ira había invadido mi cuerpo completamente.
La verdad es que no recuerdo muy bien todo lo que le dije, no me puse a su altura de insultar y eso sino que le dije cuatro verdades muy bien dichas.
Le dije que así no se podía ir por la vida que me daba pena por él y por su familia que tenían que aguantar a ese espécimen en casa.
Encima el tío se me puso machito pero menos mal que uno de sus amigos se lo llevó de allí porque sino no sé como hubiese terminado la cosa.
Odio la gente que se cree que puede ir de chulo por la vida avasallando a los demás; encima el centro de Málaga está lleno de ese tipo de gente. Pero no pienso dejar de ir por ellos.
El amigo de ese gilipolla vino luego a disculparse argumentando que su amigo iba más bebido de la cuenta, pero le dije que a mí eso no me vale. Yo puedo beber, ponerme ciega, caerme por los suelos pero jamás me meteré con alguien y luego diré que era porque estaba borracha, yo no soy así.
De todo esto he sacado una moraleja:
- Cuando un tío borracho se ponga pesado mándalo a la mierda xD.


Gaizka dijo
Supongo que estas cosas no solo pasan en Málaga, tienen mas que ver con el comportamiento humano. hay gente que cuando bebe es muy graciosa, otros se embajonan, otros se ponen agresivos, otros les da por ser pesados y groseros,...no se , supongo que tiene que haber de todo, además cuando se bebe la gente se quita esas caretas que suele llevar a diario en su rutina.
9 Abril 2006 | 03:37 PM