Eres tú la persona más importante en mi vida, sólo tú consigues que pase de la tristeza absoluta a la felicidad más maravillosa del universo.
A tu lado se me pasan las horas como si fuesen segundos.
Eres tú quien me hace ver la vida de otro color.
No puedes imaginarte todo lo que siento cada vez que estoy junto a ti, me gustaría detener el tiempo para estar siempre cerca de ti.
Eres tú el único dueño de mis pensamientos; veo a través de tus ojos, siento sólo si tú sientes, vivo si tú vives y soy feliz sólo si tú también lo eres.
Aunque soy un mar de dudas no dudo ni un momento en lo que siento por ti, cada día es más fuerte y aunque tengo miedo, mucho miedo, me da igual, prefiero sentir miedo y amarte como te amo.
Eres tú el que me hace experimentar sensaciones que creía ya muertas en mí.
Me encantaría pasar el resto de mis días contigo, me gustaría que fueses lo último que viese al acostarme y lo primero al levantarme.
Por todo esto y mucho más te doy mil gracias; gracias por aguantar mis cambios de humor, mis manías, mi total pesimismo y todo lo que rodea a esta forma de ser que tengo.
Algo que sé a ciencia cierta es que en este mundo todavía no ha nacido la mujer que te quiera tanto como yo te quiero, ni siquiera la mitad de lo que yo.
Espero que siempre te acuerdes de que te quiero con toda mi alma y mi corazón.
Eres tú, sólo tú el dueño de mi corazón.